Poesía sobre Marcahuasi
Poema #1, por nuestro amigo "EL VATE"
Monumento enorme, humanoide sin huesos, se encuentra ahí con su raza de piedra y adornada en san pedros, Marcahuasi del mundo.
Erguida en un Perú de siempre con un ojo en el cielo y el otro en el ombligo, le dio la fuerza a sus hombres.
Ahí, la luz en la figura se torna brisa ancestral. ¿naturaleza de Dios? Gran premio a la vista.
Por eso el indio de Casta defendiendo la casa del soberano puso vigías en sus cielos, fortalezas , chullpas y templos en sus mesetas, defendiendo el espacio sagrado que habría de perdurar eternamente.
Y el ocaso del día digno de algún rey ciego deja sentir a los Taitachas (*), que en signo de hermandad alientan al espíritu derruido al exponer en sus horizontes las lagrimas de sangre del sol que vuelve al azul del cielo en un color tristemente feliz cual paloma cansada en su nido.
En el momento de estar ahí el espectáculo retrocede el tiempo que excelentemente rústico, se experimenta esa emoción misteriosa y nos lega la pregunta: ¿de quién fue el arte?
¿del hombre o de la tierra? Descúbrelo tú pues Marcahuasi te espera.
EL VATE
* Taitachas (ancestros precristianos)
Un agradecimiento a EL VATE por regalarnos tan bello poema.
Poema #2, por Sandro
¿Quién no tiene una razón para estar aquí, un motivo grande para venir a este lugar, donde eres tan extraño, como un árbol en la playa, como el fuego en altamar?
¿Quién no tiene un minuto de respiro hondo, mientras camina aqui entre mulas y toros, donde el día es instantáneo, a través del gran abismo, a través del cielo azul?
Hoy te doy la gran bienvenida!! Al iluso campo que soñaste alguna vez...
Toca estas piedras, ten contigo una pizca de sal. Goza el silencio, de seguro hasta lo puedes tocar...
Si llegaste a Marcahuasi, ahora esta en tus manos encontrarte con su ser...
Si una flor ha retoñado, se la tiene que admirar. Si tomaste este camino,| ahora debes continuar...
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